The Clausewitz Homepage

BREVE INTRODUCCIÓN A CLAUSEWITZ

OSCAR ARANDA MORA

CAPITÁN DE CORBETA

INTRODUCCIÓN

No obstante la plena vigencia de la obra del general Carlos Clausewitz, como lo demuestra el hecho de que sus conceptos básicos y el autor mismo sean citados frecuentemente en la literatura militar contemporánea, su obra maestra " De la Guerra" permanece siendo escasamente leída. Y es que prácticamente todo el que se haya decidido a hacerlo, se ve enfrentado a un libro de carácter teórico, de naturaleza abstracta y en el que algunas secciones además de haber perdido vigencia, son francamente aburridas. Varios abrían preferido algo más adaptado a la "mentalidad militar" : breve, con muchos ejemplos y reglas claras que permitan ganar guerras. Sin embargo, "De la Guerra" es más bien todo lo contrario, ya que es un libro largo (sobre todo para un estudiante, para el que el tiempo es un recurso escaso), ambiguo y complejo. Y lo que es peor, no entrega reglas para ganar guerras, excepto algunas que aparentemente sólo constituyen verdades obvias, como por ejemplo :

"La mejor estrategia es ser siempre fuertes, tanto en general como en el punto de la decisión".

Desgraciada o afortunadamente el trabajo de Clausewitz permanece como el clásico sobre la materia. Aún no se ha escrito otra obra que penetre tan profundamente en la esencia misma de la Guerra en general y de la Estrategia Militar en particular y como las características de "De la Guerra" hacen de su lectura una especie de "gusto adquirido", su valor bien amerita un intento de darlo a conocer.

Este trabajo persigue dos propósitos : El primero es introducir al pensamiento y la obra del General Clausewitz, con la esperanza de servir de punto de partida para un estudio posterior de su obra. El segundo propósito es difundir sus conceptos principales, pensando especialmente en aquellos cuyas obligaciones académicas y profesionales les impiden dedicar tiempo al placer de leer la obra maestra relacionada con la guerra. Por lo mismo es que se nutre principalmente de citas de "De la Guerra", de manera de inducir al lector a una meditación personal acerca los párrafos que el autor de este trabajo - modestamente - piensa son de mayor importancia.

Para cumplir con su propósito, es que este escrito consta de dos partes principales. La primera pretende entregar elementos que faciliten la comprensión del libro de Clausewitz, mientras que la segunda se sumerge en la tarea de interpretarlo. Al respecto, una advertencia : parte de la riqueza de "De la Guerra" reside en las variadas interpretaciones que su lectura permite, especialmente cuando se combinan conceptos dispersos en la obra. Mal podría considerarse entonces como definitiva cualquier interpretación de algún trozo o concepto del libro y bien se podría estar en desacuerdo con lo aquí escrito, que necesariamente peca de excesiva brevedad.

Para la primera parte he considerado importante definir sucintamente el ambiente en el que Clausewitz vivió, así como las ideas de algunos pensadores que pudieran haber influido en él. Respecto a sus conceptos teóricos principales - que conforman la segunda parte del trabajo - he elegido aquellos que a mi modesto juicio constituyen las ideas centrales de su libro, una decisión evidentemente subjetiva. Por supuesto que todos los conceptos elegidos permiten un desarrollo mucho más amplio. Por ejemplo, de la naturaleza política de la guerra, el punto de partida de Clausewitz, se podría escribir muchas veces todo lo aquí escrito, pero en aras de la brevedad y del propósito de este trabajo e intentado reducir su extensión al máximo.

Viña del Mar, Febrero de 1999.

CAPITULO I

CLAUSEWITZ Y SU TIEMPO

A.- LA EPOCA DE CLAUSEWITZ.

1.- La Revolución Francesa.

La Revolución Francesa de 1789 tuvo repercusiones sociales que marcaron la vida de Clausewitz y sus contemporáneos. En 1792, Prusia y Austria invadieron Francia para restaurar la monarquía, puesto que la magnitud total de la Revolución Francesa significaba una amenaza para los sistemas políticos monárquicos de toda Europa. El resultado final de la invasión a Francia fue una declaración del gobierno francés decretando la levée en masse, o conscripción : por primera vez un estado encararía la guerra desde una perspectiva total. La carencia de oficiales competentes y las deserciones habían provocado serios reveses militares al gobierno revolucionario y el peligro al que la nación se enfrentaba era demasiado serio. Lo que se requería era un gran ejército que peleara por la supervivencia de la nación - lo que hoy denominaríamos un objetivo político ilimitado - y la respuesta del gobierno tuvo la forma del célebre decreto del 23 de agosto de 1793 :

"A partir de este momento y hasta aquel en que todos los enemigos hayan sido expulsados del territorio de la República, todo francés estará permanentemente a disposición del servicio para los ejércitos. Los jóvenes saldrán a pelear ; los hombres casados fabricarán armas y transportarán material ; las mujeres construirán carpas y ropa, y cuidarán de los enfermos en los hospitales ; los niños harán hilachas de los trapos viejos. Los ancianos acudirán a las plazas públicas para infundir coraje a los soldados y predicar el odio contra los reyes y en pro de la unidad de la República. La levée será una levée general..."

El decreto significaba, en el fondo, una movilización total de la nación francesa. El gobierno revolucionario anunció que la libertad política y el deber militar irían de la mano y de este modo se proclamó el concepto de "nación en armas". El Pueblo ya no lucharía para un rey o una aristocracia, ahora lo haría para sí mismo, porque tenía participación en el destino de su país y el deber de proteger dicho destino. Los recursos disponibles para que el gobierno dirigiera la guerra eran ilimitados (estaban teóricamente representados por la totalidad del potencial nacional), lo que abrió la posibilidad de librar guerras con objetivos ilimitados también.

Inspirados en sus convicciones, los ejércitos de Francia barrieron Europa. Eran los mayores que se hubiera visto jamás, y se trasladaban más lejos y más rápidamente. Mientras que antes los generales habían peleado con ejércitos de setenta mil hombres como máximo, Napoleón disponía a menudo de más de un cuarto de millón. En 1805, por ejemplo, cruzó desde Bolougne hasta Ulm en diez días, lo que para la época constituía una especie de blitzkrieg que no se había experimentado antes. Los ejércitos convencionales, reflejo de las sociedades aristocráticas, fueron derrotados por la fuerza arrolladora del nacionalismo, un fenómeno que interesaría profundamente a Clausewitz y otros reformadores alemanes.

2.- El ambiente cultural de Clausewitz.

La Ilustración.

En la época de la Ilustración (Siglos XVII y XVIII) se difundió una atmósfera de cambio basada en el empleo de la razón más que la revelación como fuente del conocimiento. En adelante, el hombre se basaría en su capacidad cognoscitiva para acceder al entendimiento de la realidad. El movimiento de la Ilustración Francesa , uno de los factores causales de la Revolución Francesa, se centraba en la idea de "ilustrar", el racionalismo y cierto optimismo cultural. Estos ideales pronto traspasaron fronteras y el racionalismo penetró fuertemente en Europa.

Racionalismo.

Este movimiento subraya el papel de la razón - especialmente cuando se viste con números y elementos geométricos - para acceder al conocimiento, siendo Descartes y Leibnitz sus principales teóricos. El ideal del conocimiento racionalista se puede resumir en pocas palabras : Todo se puede saber si se aplica una cantidad suficiente de talento.

Por supuesto que la Guerra también fue un objeto de estudio para los racionalistas. Es más, la necesidad de mantener el status de la profesión militar en Prusia exigió un estudio racional de la guerra. En la época de la razón era necesario contar con una teoría que explicara la guerra, de otra manera todos los nobles prusianos habrían visto su descender su profesión a la categoría de un oscuro arte manual. Esta necesidad fue pronto satisfecha por el General Von Bülow, quien asoció el éxito de las operaciones militares a elementos geométricos, salvando así el prestigio de la profesión militar. Clausewitz intentó devolver las cosas a su sitio. Estaba de acuerdo con la necesidad de desarrollar una teoría científica de la guerra, pero basada en un estudio social del fenómeno y no intentando aplicar elementos extraños que permitieran derivar Principios o Reglas exactas de la conducción de la guerra.

B.- VIDA DE CARLOS CLAUSEWITZ

1.- Su origen.

Carlos Clausewitz (sin el "von") nació en Prusia en 1780, quinto hijo de un ex-oficial del Ejército Prusiano que a causa de su falta de nobleza había sido separado del servicio después de la Guerra de los Siete Años. Gracias a algunos contactos familiares, Carlos - como los otros hermanos - fue admitido a los doce años en el prestigioso 34° Regimiento de Infantería y antes de un año participó en su primera campaña contra Francia. Aunque finalmente los Clausewitz lograron que se les reconociera el von en su apellido - y el anhelado status de nobleza - existe evidencia de que las discriminaciones sufridas a causa de su origen burgués contribuyeron crear en Clausewitz un carácter introvertido, tímido y algo arrogante.

2.- El Ejército Prusiano.

Clausewitz ingresó al ejército prusiano moldeado por Federico el Grande, que estaba perfectamente adaptado al ritual de guerra pre-napoleónica del siglo XVIII. Este ejército se caracterizaba por ser capaz de entregar una máxima concentración de fuego en combate, por el dominio de la infantería (formada linealmente en la batalla) y por la dependencia de sus líneas de comunicaciones para abastecerlo de munición, alimentos y forraje. Además, estaba compuesto por "voluntarios" provenientes de levas, a los que los oficiales y suboficiales no podían descuidar por temor a la deserción y sólo podían controlar gracias a una disciplina férrea. La carencia de caminos adecuados, de un cuerpo logístico apropiado y lo onerosas de mantener de estas fuerzas regulares, hacían que la guerra sólo se librara en los veranos y cuidando evitar las grandes bajas humanas.

3.- Formación.

La Campaña de 1793 finalizó dos años después - no muy favorablemente para Prusia - y Clausewitz pasó luego un período de cinco años de guarnición en Neuruppin, donde aprovechando la excelente biblioteca del Regimiento, prácticamente devoró todos los libros a su disposición. En Prusia se desarrollaba una suerte de revolución educacional, que impulsaba la educación de los soldados en escuelas regimientales, siendo el 34° de Infantería uno de los primeros regimientos en organizar su escuela, a la que asistían Cabos, Subtenientes y ocasionalmente Tenientes. Clausewitz, que había logrado ciertos conocimientos científicos, participó en esta escuela, quizás como instructor o en su administración.

En 1801 Clausewitz fue aceptado en la Academia de Guerra de Berlín, ahora a cargo del distinguido coronel de artillería Gerhard Scharnhorst, (quien tampoco era el típico oficial prusiano noble de infantería) iniciándose una relación intelectual y profesional duradera entre ambos, que introduciría a Clausewitz al selecto círculo de los reformadores del ejército prusiano. Scharnhorst, uno de los gigantes de la unificación de Alemania, había deducido correctamente que los éxitos militares de Napoleón se debían a los cambios sociales ocurridos Francia, especialmente a la emergencia de una nación francesa en armas. Para neutralizar la amenaza francesa, no era suficiente entonces estudiar sus nuevas tácticas o la organización de su ejército, sino que había que considerar la dimensión social del cambio y el contexto general en el que se combatía. Por eso es que el curriculum de la Kriegschule incluía, además de ramos técnicos y militares, otras ciencias sociales que le otorgaban una perspectiva amplia a sus egresados, entre los que Clausewitz ocuparía el primer lugar de su promoción en 1803.

El joven oficial fue nombrado ayudante del Príncipe Augusto, hijo del Príncipe Fernando, Comandante del 34° de Infantería y conoció - en casa de su jefe - a María Von Brühl, con quien contraería matrimonio sólo siete años después a causa del rechazo de su familia por la falta de nobleza de Clausewitz. Durante los dos años siguientes, Clausewitz escribió prolíficamente y participó activamente en el movimiento de reforma militar. Los escritos que luego dieron forma a "De la Guerra" se originaron en sus trabajos de esta época.

4.- Guerra contra Francia y cautiverio.

Al estallar la guerra contra Francia en 1806, el Príncipe Augusto recibió el mando de un batallón y junto a Clausewitz - ascendido a capitán - participó en su primera gran batalla napoleónica y en la catastrófica retirada que le sucedió. Clausewitz experimentó de primera mano el cambio radical que había operado en la guerra y cuan diferente era ésta ahora a las ordenadas maniobras y marchas de su niñez. Eventualmente, el Príncipe y su ayudante fueron hechos prisioneros y trasladados a Francia hasta 1808, mientras otros militares prusianos adquirían fama en la guerra, destacando Scharnhosrt y Gneiseau.

Durante su fácil cautiverio en Nancy, Clausewitz advirtió la profundidad de los cambios sociales de Francia y su impacto en el método de guerra francés. Además, apreció la necesidad de cambios similares en Prusia, aunque acordes a la cultura alemana, para lograr establecer un sentimiento nacional arraigado y conseguir un ejército de carácter nacional.

5.- Movimiento de Reforma.

En 1808, el recién liberado Clausewitz se reúne con Scharnshorst en Könisberg - lejos del ocupado Berlín - y participa en el proceso de reforma militar prusiano, del que este último se había transformado en líder, empleando para esto a sus antiguos discípulos del la Academia Militar de Berlín, entre los que se encontraba el célebre Gneiuseau.

Al ser nombrado Scharnshorst Ministro de Guerra, designó a Clausewitz Jefe de Gabinete, puesto que desempeñó hasta 1810, cuando fue nombrado profesor en la nueva Academia de Guerra de Oficiales de Berlín. En este puesto tuvo directa relación con la definición de las curricula de los alumnos, impartió clases y continuó sus escritos durante dos años.

6.- Servicio en Rusia.

Cuando el Rey de Prusia firmó en 1812 una alianza con los franceses que Clausewitz tanto detestaba, éste renunció a su comisión de oficial prusiano y dejando a su esposa se puso al servicio del Emperador Alejandro I de Rusia, justo cuando Francia y sus ejércitos satélites (entre los que se contaba el Prusiano) invadían las fronteras rusas.

Aunque no hablaba ruso, a Clausewitz se le encomendaron variados trabajos como oficial de estado mayor, participando en la Batalla de Borodino y en la persecución del ejército Francés. En Diciembre de 1812, cuando el Comandante del Cuerpo de Ejército Prusiano al servicio de Napoleón decide cambiar de causa, Clausewitz hizo de intermediario y colaboró a establecer un bastión de resistencia prusiana en Könisberg. Finalmente, en 1813, el Rey de Prusia abandonó a Francia y Clausewitz volvió a Berlín a trabajar con Scharnshorst en la reorganización del ejército.

7.- Berlín.

La deslealtad de Clausewitz a su rey no sería olvidada pronto. Sólo en 1815 fue readmitido en el ejército prusiano y nunca le sería confiado el mando de una unidad de línea en combate. Además, por la reputación de reformadores radicales y ciertamente de pensadores independientes que perseguía a Clausewitz, Gnieseau y otros, fueron destinados principalmente en Berlín, donde podían ser controlados por el Rey. En 1816 Clausewitz fue nombrado Director de la Academia de Guerra, un puesto administrativo que le permitió continuar sus escritos hasta 1830, con la colaboración de su esposa María. Durante este período Clausewitz trató, en vano, de conseguir un nombramiento diplomático y en general adoptó una actitud bastante pesimista respecto de sus perspectivas futuras.

8.- Breslau.

Como a raíz de los alzamientos en Polonia y Francia, y de el brote de una epidemia de cólera en Europa la situación de Prusia se complicara, Clausewitz - que había solicitado un puesto más operativo - fue nombrado Comandante de una formación mayor de artillería (uno de los tres grupos, en los que se organizaba la artillería prusiana) con sede en Breslau. Antes de dedicarse a sus labores de mando, ordenó sus escritos inconclusos de "De la Guerra" y los guardó lacrados esperando reiniciarlos luego. Cuando el peligro de guerra pasó y el cólera se transformó en la principal amenaza a Prusia, se le ordenó formar un cordón sanitario en Breslau para impedir el avance de la plaga hacia Berlín. Desgraciadamente contrajo la enfermedad y murió en veinticuatro horas el 16 de Noviembre de 1831. La obra maestra de Clausewitz fue publicada en forma póstuma por su viuda, que le había servido como colaboradora para su redacción.

CAPITULO II

EL MÉTODO DE CLAUSEWITZ

Para comprender De la Guerra es necesario conocer las vertientes del conocimiento del autor, especialmente del filosófico. En este aspecto, cabe recordar que Clausewitz no sólo fue un autodidacta y un apasionado lector, sino que además vivió en una época en la que Prusia se convirtió en el centro del pensamiento europeo. Así, Clausewitz puede definirse como el producto militar de las principales corrientes de pensamiento predominantes en Europa y Prusia específicamente, entre los siglos XVIII y XIX.

Probablemente Clausewitz sufrió influencias directas de aquellos autores tanto clásicos como contemporáneos que estudió e influencias indirectas de aquellos pensadores que definieron el ambiente cultural imperante en Prusia mientras Clausewitz vivió.

A.- LOS FILÓSOFOS CLÁSICOS.

En el método de Clausewitz es posible identificar ciertos elementos de filosofía clásica, cuya comprensión contribuye a un mejor entendimiento de su obra y de la influencia que habrían de tener en él otros pensadores posteriores.

1.- Sócrates (470 - 399 a de C.)

De este filósofo es posible identificar la idea de que el entendimiento es un logro personal, al que es necesario arribar empleando la propia razón. Así, enseñar, más que transmitir conocimientos, es iluminar el camino a su comprensión por el propio alumno. Este concepto fue revitalizado en las teorías pedagógicas alemanas del siglo XVIII y su adopción significó una reforma educacional de la que el mismo Clausewitz sería partícipe, impulsando una revisión del método de enseñanza en la Academia de Guerra (Allgemeine Kriegschule) en el año 1819. Este es el método pedagógico subyacente en "De la Guerra", obra sin carácter prescriptivo que pretende guiar el raciocinio del estudioso de la guerra.

2.- Platón (427 - 327 a. de C.)

Platón consigue solucionar la antigua dicotomía existente entre Parménides y Heráclito, al declarar que la realidad esta dividida en dos mundos : El Mundo de los Sentidos, y el Mundo de las Ideas. Del primero, sólo podemos conseguir conocimientos incompletos, empleando nuestros sentidos, de por si imperfectos. En este mundo subjetivo nada permanece, por el contrario, todo fluye, ya que se trata de un mundo material. La contraparte al Mundo de los Sentidos es el Mundo de las Ideas, sobre el cual podemos conseguir conocimientos ciertos mediante el empleo de la razón. Las ideas son eternas e inmutables y lo que percibimos como la manifestación externa de ellas es entonces sólo una apreciación subjetiva.

Un ejemplo, algo burdo, puede aclarar lo anterior : Con los sentidos podemos percibir dos duraznos, aunque quizás con algún grado de desacuerdo entre los observadores en cuanto a su color y sabor. A la larga, estos duraznos desaparecerán, ya que pertenecen al Mundo de los Sentidos, pero no ocurrirá lo mismo con las ideas de "durazno", o de "dos", que pertenecen al Mundo de las Ideas.

B.- Pensadores Contemporáneos a Clausewitz.

1.- Immanuel Kant (1724 - 1804)

Este filósofo prusiano intentó solucionar el conflicto existente entre la corriente racionalista y la empirista, en cuanto a si la base del conocimiento yace en la conciencia del hombre o en sus percepciones. De una manera ecléctica, Kant opinaba que tanto la percepción como la razón juegan un importante papel en la comprensión del mundo, ya que aunque todos nuestros conocimientos son originados por percepciones, la razón en cierta manera condiciona la manera en la que captamos el mundo, contribuyendo a determinar el nuestro concepto de éste. Así, por ejemplo, un rayo para el aborigen que lo contempla puede constituir una manifestación de la ira de los dioses, mientras que para otro observador, sólo un fenómeno meteorológico. Debido a lo anterior es que, en el fondo, nunca podremos estar plenamente seguros de cómo es el mundo en sí, (ya que como dijimos la razón condiciona nuestra percepción) lo que origina una diferencia entre cada cosa en sí ("das Ding an sich") y la cosa para mi ("das Ding fur mich"), esto es entre cada idea y su manifestación externa, como diría Platón .

Es necesario aclarar que, a diferencia de los Clásicos - que seguramente fueron estudiados por Clausewitz en su infancia o en el período de guarnición en el 34° Regimiento de Infantería - no existe evidencia de que Clausewitz haya leído las Críticas de Kant. Sin embargo, en el ambiente intelectual de Clausewitz sus obras se encontraban perfectamente asimiladas e incluso en la Kriegschule uno de sus discípulos impartía clases.

2.- Georg Wilhelm Friederich Hegel (1770 - 1831)

Este filósofo alemán - contemporáneo de Clausewitz - señaló que la adquisición del conocimiento es un proceso dinámico y progresivo, condicionado en cierta manera por las características del ambiente (la filosofía de Kant, sería "más verdadera" que la de Platón por ejemplo, aunque ambas estarían condicionadas por el estado de la humanidad en sus respectivas épocas). Así, el pensamiento avanza en una dialéctica de negación-síntesis, en la que cada idea es confrontada con su contraria para producir una síntesis más completa y próxima a la verdad. Este concepto hegeliano está presente en toda la obra de Clausewitz, que a menudo analiza dos conceptos contrarios para determinar - en síntesis - alguna característica esencial de la guerra.

C.- EL PROPÓSITO DE CLAUSEWITZ, SU PROBLEMA Y EL MÉTODO.

Para entender "De la Guerra" conviene considerar tanto el propósito que Clausewitz perseguía al escribir su obra, como las peculiaridades de su método analítico. Sólo así el lector podrá sortear en cierta medida la complejidad del trabajo, sin buscar en éste elementos ajenos a su finalidad ni confundirse en el proceso de razonamiento dialéctico.

1.- Propósito.

Al escribir su obra maestra, Clausewitz pretendía desarrollar una teoría de la guerra que tuviera validez permanente. Por so se aparta de muchos otros escritores militares en cuanto a que no entrega "recetas" para ganar guerras, sino que herramientas para el análisis de cada guerra particular, para realizar lo que él mismo denomina :

"...el primer acto de juicio, el más importante y decisivo que incumbe a un estadista y al general en jefe [... que ] es conocer la guerra que emprende." (L.1°- C.XXVII)

Por eso es que en el Capítulo II, "Sobre la teoría de la Guerra", critica los "Esfuerzos para fijar una Doctrina Positiva", especialmente si la limitan a cuestiones materiales tales como la superioridad numérica, aspectos logísticos o consideraciones de índole geométrica (en una clara crítica a la obra de Jomini y Von Bulow). La teoría de la Guerra a desarrollar debe considerar necesariamente las fuerzas morales, ya que estas - y Clausewitz veterano de varias campañas bien lo sabía - son tan importantes como los aspectos físicos y además le dan a la guerra su dimensión social. En síntesis, Clausewitz perseguía desarrollar una teoría de la guerra, que considerando los factores morales posibilitara la comprensión del fenómeno y permitiera concebir cada conflicto en particular, tanto a los involucrados como a aquellos estudiosos posteriores.

2.- El Problema

Aceptar la preponderancia de las fuerzas morales complicó enormemente la tarea de formular una teoría de la guerra, que además considerara la reacción vital de los contendores - empeñados en una dialéctica violenta - y la incertidumbre a la que se ven sometidos. Lo anterior, además de hacer imposible una teoría positiva que indique como conducir guerras exitosamente (al estilo de la "Aproximación Indirecta" de Liddel Hart), obliga a desarrollar herramientas para educar el juicio crítico del Comandante o del estudioso de la Guerra, de manera de concebir cada guerra, convirtiéndose :

"... en guía de quien por libros [o sea mediante la teoría] quiera familiarizarse con la guerra, le ilumina el camino por todas partes , facilita sus pasos, educa su juicio y le preserva del error. " (L. 2° - C.II- XXVII)

3.- El Método.

Satisfecha la búsqueda del propósito de la obra de Clausewitz, queda aún por comprender su método. La complejidad de la guerra como ser social y la interrelación de sus factores componentes hacen imposible aplicar el método cartesiano para su estudio, ya que al descomponer el fenómeno en sus partes, se pierde la posibilidad de comprender su compleja naturaleza. Por otra parte, el método histórico - deductivo, consistente en determinar constantes del estudio de casos anteriores, tampoco satisfizo a Clausewitz, ya que por su naturaleza era necesariamente probabilístico. El método empleado por Clausewitz - denominado por algunos "abstracción fenomenológica" - consistió en buscar la esencia de las cosas, aquellas propiedades que definen su naturaleza. Para esto basta con examinar una sola manifestación del fenómeno y variar sus condiciones hasta determinar las propiedades que le son esenciales.

Lo anterior hace todavía más necesario trabajar con el todo, aun tratándose de una actividad de infinita complejidad en la que intervienen múltiples factores. Para solucionar este problema, Clausewitz sustituyó el racionamiento lineal y exhaustivo propio del análisis cartesiano por uno circular, en el que los mismos hechos son analizados repetidamente, cada vez con mayor profundidad, incorporando nuevos elementos y a menudo empleando la dialéctica hegeliana de los opuestos.

Aunque la adopción del método citado hizo factible la obra de Clausewitz, lo complejo de su raciocinio ha sido también la fuente de numerosas malinterpretaciones, ya que transita continuamente entre los diferentes niveles de la conducción de la guerra y los distintos tipos de guerra, obligando al lector a preguntarse continuamente a qué nivel o situación pertenece una determinada conclusión o idea. Además, quizás sin pretenderlo, la mente analítica de Clausewitz haya caído en una trampa, puesto que cada revisión del trabajo lo llevaría a nuevas conclusiones, impidiéndole terminarlo o considerarlo definitivo, tal como en la práctica sucedió.

CAPITULO III

ALGUNOS CONCEPTOS CLAVE

Tal como hemos indicado, el razonamiento de Clausewitz es dialéctico en el sentido de que juega con parejas de ideas opuestas. Por eso es que al explicar varios de sus conceptos clave lo hagamos presentando ideas opuestas, de manera de que el lector - al referirse luego a la Obra - pueda seguir el razonamiento dialéctico original con mayor facilidad.

A.- LA NATURALEZA DE LA GUERRA

1.- La Guerra es un acto Político.

a) La Fórmula.

La clásica fórmula atribuida a Clausewitz ("La guerra es la continuación de la política por otros medios") es repetida por innumerables militares y políticos, los que muchas veces no comprenden sus reales implicancias. La primera consideración a tener es repetir la fórmula tal como su autor la creó :

"La guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de las relaciones políticas, una gestión de las mismas con otros medios".

(1° - I - XXIV, el destacado es nuestro)

"...la guerra no es sino la continuación de las transacciones políticas, llevando consigo la mezcla de otros medios. Decimos la mezcla de otros medios, para indicar que este comercio político no termina por la intervención de la guerra" (8° - VI B)

Ambas son, sin dudas, demasiado extensas como para repetirlas de memoria, pero debiera respetarse al menos el sentido del autor al indicar que la guerra es la continuación de la política con otros medios. Esta sutil diferencia ("con" es vez de "por"), recalca la naturaleza política de la guerra y permite deducir que :

  1. El Objetivo Político de Guerra (su "fin político", según Clausewitz) es rector y determina la aceptabilidad de la guerra y las acciones que la constituyen.
  2. El Conductor Político debe verificar que las acciones efectuadas durante la guerra no tengan repercusiones negativas al interés nacional.
  3. La victoria militar y las acciones militares durante la guerra deben ser políticamente aceptables, considerando que el propósito de la guerra reside en la paz posterior.
  4. Las imposiciones del nivel político al nivel militar delimitan el área de aceptabilidad de empleo de la herramienta militar y constituyen, más que "interferencias", las exigencias que le dan sentido a la acción militar, ya que ninguna estrategia se satisface a sí misma.

2.- La Trinidad.

"...la guerra [...] en relación a sus tendencias dominantes constituye una maravillosa trinidad, compuesta del poder primordial de sus elementos, del odio y la enemistad que pueden mirarse como un ciego impulso de la naturaleza ; de la caprichosa influencia de la probabilidad y del azar, que la convierten en una libre actividad del alma ; y de la subordinada naturaleza de un instrumento político, por la que recae puramente en el campo del raciocinio"

El primero de estos aspectos es más bien propio de los pueblos ; el segundo de los generales y sus Ejércitos ; y el tercero, de los gobiernos. (1° - I - XXVIII)

El modelo trinitario de Clausewitz constituye su mejor aproximación a la definición de la naturaleza de la guerra mediante el análisis de los factores esenciales que definen su carácter. Este modelo, que sorprende por su simpleza, emplea tres fuerzas morales - asociadas a tres actores - que definen el carácter de cada guerra.

Para Clausewitz estas variables están presentes en todas las guerras, por eso es que no pueden excluirse del análisis de ninguna de ellas y son - entonces - esenciales a su naturaleza. Lo anterior no impide que en ciertos casos existan otras variables de interés, tales como la tecnología, la economía, la geografía, etc., pero su mismo carácter eventual permite excluirlos de un modelo general.

FUERZA MORAL

ACTOR

PASIÓN :La violencia primordial, el odio y la enemistad. El Pueblo.
VALOR : Que se opone a la fricción al actuar contra un adversario inteligente. Las Fuerzas Armadas (El General y su Ejército)
RAZON :El Fin Político de la guerra que representa el interés del Estado. El Gobierno.

Cuadro 1

Es preciso destacar que las fuerzas morales descritas adoptarán diferentes magnitudes en cada caso, definiéndose así la particular naturaleza de cada guerra, naturaleza que podrá incluso variar durante su transcurso. Clausewitz define la variabilidad de la naturaleza de la guerra de la siguiente manera :

"Estas tres tendencias [...] tienen su raíz en la íntima naturaleza de las cosas, y son, además, de variable magnitud. La teoría que descuidara de una de ellas, o que las quisiera ligar por arbitrarias relaciones, se pondría instantáneamente en tal oposición con la realidad, que tal causa bastaría para anularla.

El problema consiste en mantener la teoría gravitando entre estas tres tendencias como entre tres polos de atracción" (1° - I - XXVIII)

3.- La Naturaleza de la Actividad Militar.

Clausewitz no solamente indica, en su modelo trinitario, una representación de la guerra al nivel de la Gran Estrategia. También explica el carácter del combate, al analizar las propiedades de la Acción Guerrera. Así como la guerra, en el nivel de la Gran Estrategia, puede representarse por el modelo trinitario, la naturaleza del combate - en el nivel de la estrategia militar - puede representarse por la interacción de otros tres factores : Las Fuerzas Morales, la Reacción Vital y la Fricción.

  1. Las Fuerzas Morales :

Clausewitz recalca la importancia de la